El Monasterio de Sant Salvi de Girona es un antiguo monasterio franciscano, fundado en 1690 por Francesc de Bournonville, estuvo activo hasta 1822 y luego se convirtió en masía. Su iglesia, reconstruida en 1801, es sencilla, con una nave, ábside semicircular y capillas laterales. El conjunto incluye un patio central, galerías con arcos y un claustro. La parte monástica ha sido restaurada, conservando la estructura original de piedra irregular y granito en los ángulos. Es un entorno privilegiado, rodeados de bosques mediterráneos siempre verdes y con espectaculares vistas al Parque Natural del Montseny. Ofrece espacios tanto interiores como exteriores, que permiten disfrutar del paisaje y la historia del lugar, proporcionando un ambiente tranquilo y elegante para celebraciones.